viernes, 11 de febrero de 2011

PON UN CLÁSICO EN TU MESA: CANELONES DE TERNERA DE NIKË

¿Quién no ha hecho alguna vez unos canelones? Pues aunque os sorprenda, ¡¡yo misma!!

La verdad es que puesta ha elegir entre canelones y lasaña siempre he preferido hacer lasaña, me parece más cómodo, menos laborioso y más rápido. Pero hace poco, no me preguntéis porque, he tenido unas ganas terribles de hacer canelones.

Los canelones son un plato de aprovechamiento, en el que se utilizan restos de carne de un asado o de una sopa, como en los tradicionales canelones catalanes, que se sofríen con otros ingredientes y que se terminan triturando para formar una pasta. Como yo no tenía restos compré carne picada de ternera.

Una de las partes más laboriosas es rellenar las láminas de pasta, parte que yo he solucionado introduciendo el relleno en una manga pastelera desechable. El resultado: a parte de ir más rápido, la uniformidad del relleno me ha ayudado a conseguir unos canelones redonditos de Master de Cocina!!



Sinceramente, me han salido tan...... buenos...... que ya no tendré pereza en prepararlos nuevamente.

Esta es mi receta.

CANELONES DE TERNERA DE NIKË
250 gr. de carne picada de ternera
1 cajita de bacon
1 cebolla
1 ajo
50 gr. pimiento verde (un trozo que andaba perdido por la nevera)
50 gr. pimiento rojo (otro trozo que también andaba perdido)
orégano
aceite de oliva
750 ml leche
60 gr. harina
1 cucharada de mantequilla
1 cucharada de aceite
sal
nuez moscada
pimienta negra molida
queso rallado para gratinar
1 cajita de pasta especial para canelones

Nota: utilizad restos de verduras que tengáis en la nevera para el sofrito (tomate, zanahorias, calabacines, espinacas....)

1º.- Cocer la pasta. Lo primero será cocer la pasta el tiempo que indique el fabricante, en agua con sal y un hilito de aceite. Sacar y dejar secar sobre un paño limpio de cocina. También las hay precocidas, entonces sólo es necesario dejarlas en remojo unos 20 minutos.

2º.- Hacer el relleno de carne. Ponemos una cazuela o sartén grande al fuego y salteamos el bacon. Sacamos y reservamos. Ponemos algo de aceite de oliva y doramos la cebolla picada, el ajo y los pimientos troceados. Cuando empiecen a coger color añadimos la carne de ternera. Salamos, condimentamos con orégano y cuando esté casi hecha agregamos de nuevo el bacon. Terminamos de hacer todo junto, poco, lo justo.

Pasamos esta mezcla por la batidora, con lo que obtendremos un puré de carne que será el relleno de los canelones. Lo pasamos a una manga pastelera y dejamos que se enfríe un poco.

3º.-Hacer la bechamel y hornear. Preparamos la bechamel en un pis pas. Yo la hago en la Thermomix. Pongo en el vaso: la leche, la harina, la mantequilla, la cucharada de aceite, la sal, la nuez moscada y la pimienta, por este orden. Programo 8 minutos, T90, V4. Y listo.

4º.- Rellenar los canelones. Con ayuda de la manga pastelera, vamos rellenando cada lámina de pasta. Se hace muy rápido. Luego con cuidado, envolvemos el relleno y colocamos los canelones ordenadamente sobre una bandeja de horno untada de aceite o mantequilla.

Vertemos la bechamel generosamente sobre los canelones, procurando que queden cubiertos de la salsa. Espolvoreamos entonces con queso rallado para gratinar e introducimos en el horno durante unos 15-20 minutos a 200ºC.

La casa olerá a gloria!!

lunes, 31 de enero de 2011

NIÑOS A LA MESA!!: FIDEUÁ EXTREMEÑA, (con perdón)


A veces una ya no sabe qué inventar para que los niños coman bien, solos, sin poner pegas o hacerse los remolones cuando son pequeños. Según mi experiencia, esto sólo se consigue con su plato favorito o cuando están tan desmayados de hambre que se comen hasta un bocata de acelgas.

Mira que mis hijos comen bien, pero una siempre tiene ganas de presentar nuevas propuestas a la mesa. Aprovechando que mi hijo mayor (6 años) eligió en el supermercado un paquete de fideuá (le parecieron unos fideos muy exóticos), les he preparado hoy domingo esta Fideuá Extremeña, plato único por supuesto, que es lo que me gusta a mí cocinar los fines de semana dentro de lo posible.

Y tomándome una licencia con las tradiciones valencianas de la fideuá, he traido esta pasta a mi tierra, Extremadura, y he conseguido un plato, que bien podría hacerse cualquier día de campo, de caza, etc en nuestra dehesa.

En fin, no me enrollo más. Ha sido un exitazo. Los niños han comido solitos y han rebañado hasta con pan. Pero se lo he puesto muy fácil: sólo lleva cosas ricas.

FIDEUÁ EXTREMEÑA
Para el sofrito:
100 gr. aceite de oliva
3 ajos
100 gr. pimiento verde
100 gr. pimiento rojo
2 ñoras
1 puñao de perejil fresco
200 ml de salsa de tomate o tomate natural
1 pastilla de caldo (yo de verdura)

Para la fideuá:
500 gr. de pechuga de pollo de corral cortada en dados o tiras
100 gr. de bacon en dados o tiras
100 gr. de chorizo en dados
1 chorrito de vino para cocinar
1 vaso y medio de pasta de fideuá
1 vaso y medio de caldo
1 vaso y medio de agua
1 cucharadita de pimentón de la Vera
2 cazos soperos del sofrito preparado anteriormente

1º.- Preparamos el sofrito. Yo lo hago con la Thermomix, es una de las recetas básicas que más útiles me resultan. Ponemos todos los ingredientes en el vaso y trituramos 8 segundos, velocidad 3 1/2. Programamos 8 minutos - T 100 - V 4. Al finalizar, si lo queremos más trituradito lo ponemos 15 segundos a V6. Listo. Reservamos.

2º.- Salteamos las carnes. En una cazuela o sartén honda ponemos el bacon y lo doramos en su grasa. Sacamos y reservamos. Hacemos lo mismo con el chorizo. En último lugar añadimos el pollo troceado y lo rehogamos hasta que esté por todos lados. Cogerá un tono rojizo por el pimentón del chorizo. Volvemos el bacon y el chorizo a la cazuela con el pollo.

3º.- Cocemos la fideuá. Echamos un chorrito de vino y dejamos que se evapore un poco, por eso del alcohol. Añadimos entonces dos cazos soperos del sofrito reservado y los fideos. Mezclamos todo bien y añadimos el caldo, el agua y la cucharadita extra de pimentón. Ponemos todo a hervir hasta que la pasta esté al dente. Retiramos del fuego, tapamos y dejamos reposar unos 5 minutos. En ese tiempo la pasta se termina de hacer y queda perfecta.

domingo, 30 de enero de 2011

RESUMEN DEL HEMC#50, YA DISPONIBLE

Ya está a vuestra disposición el resumen del evento 50 del Blog Hecho en mi Cocina dedicado a SOPAS y del que yo he sido la anfitriona.

Agradezco a La Olla Suiza su amable invitación y la posibilidad de participar en su blog tan activamente.

Agradezco también todas las recetas enviadas por los participantes en este evento, ¡un total de 122! Todo un tesoro de propuestas y nuevos sabores, que os invito a conocer. Pinchad AQUÍ.

hemc 50 - sopas

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

viernes, 21 de enero de 2011

HEMC 50: SOPA DE BRÉCOLES OLIVENTINA


Pocos conoceréis esta sopa que os traigo hoy y que participa en el evento HEMC#50 dedicado este mes a SOPAS, y del que yo misma soy anfitriona.

hemc 50 - sopas

La receta tiene su origen en el pueblo pacense de Olivenza, fundado por los Templarios en el s. XIII junto a la frontera con Portugal, y que por eso mismo a lo largo de su historia unas veces ha sido portugués (Olivença, 1297-1801) y otras español. Quizás os resulte curioso saber que Portugal no reconoce la soberanía española sobre este territorio, aunque tampoco plantea activamente su reclamación. Los más taurinos sabrán que la temporada de toros en este país se inicia siempre en esta localidad extremeña.


Fotografía de Antonio García Candelas



El pueblo guarda grandes tesoros gastronómicos de influencia árabe y portuguesa, quizás esta sopa sea uno de ellos.

Se trata de una sopa invernal, pues tiene al brócoli como ingrediente principal, con alto contenido en vitamina C, vitamina E y fibra. Una sopa muy ligera y socorrida. La variedad de brócoli morado con la que se elabora esta sopa, no se encuentra por aquí. Sólo se vende en Olivenza y en la vecina Portugal. Os pongo la foto por si no lo conocéis.


SOPA DE BRÉCOLES OLIVENTINA
500 gr brécoles morados, 1 manojo, (en su defecto verdes)
2 cebollas
1 ajo
4-6 ramitas de cilantro fresco
1 Cucharada pimentón dulce
aceite de oliva
sal
1,5 litros de agua aprox.


Lavar el brócoli y picar todo en rodajitas finas. Reservamos. Picamos la cebolla y el ajo finamente. En el mortero majamos un poco de sal gorda, el ajo picado y las hojitas de cilantro. Reservamos. Calentamos aceite de oliva en una cacerola, añadimos la cebolla y rehogamos suavemente. Cuando la cebolla comience a ponerse tierna, añadimos los brécoles y el majado. Rehogamos el conjunto unos 10 minutos, veremos que reduce un poco su volúmen. Añadimos entonces el pimentón. Damos un meneo y cubrimos de agua. Rectificar el punto de sal. Dejar cocer al chup chup unos 30 minutos, o hasta que la verdura esté tierna. Si vemos que el caldo se evapora mucho, añadiremos algo más de agua.

Si la hacemos en la olla GM, rehogamos todo en menu cocina, cerramos y programamos menú arroz (8 minutos).

Hay quien gusta de añadirle una patata cortada en lonchas finas a la vez que los brécoles, para conseguir una sopa algo más espesa. Eso ya es a gusto del comensal.

domingo, 16 de enero de 2011

PARA ATREVIDOS: COLIFLOR CON VELUTÉ DE AJOS FRITOS

He iniciado este post diciendo en el título que es para atrevidos...... bueno, no es para tanto, pero cuando hice la receta pense en Victoria Beckam, la mujer del famoso futbolista, que dijo de forma despectiva que "España huele a ajo". (Pues hija, tú te lo pierdes.)

Sé que el ajo no es del agrado de todo el mundo, pero no es mi caso, y mucho menos si hablamos de ajos fritos. Viviendo en España es difícil que no te guste el ajo, la verdad. No puedo imaginarme muchas comidas sin este pequeño pero indispensable ingrediente: el gazpacho, las migas, los sofritos, los aliños del chorizo, del salchichón, etc.....

¡¡Menos mal que es barato!!

Esta sencilla coliflor, cocida en la GM, va acompañada de una salsa veluté, que no es más que una bechamel en la que sustituimos la leche por caldo, en este caso de verduras. Aunque lleve muchos ajos no os dejeis engañar, al ir fritos: la salsa no pica ni repite.


COLIFLOR CON VELUTÉ DE AJOS FRITOS
1 coliflor
4 dientes de ajo gordos
aceite de oliva
300 cc de caldo de verduras
2 Cucharadas de harina, ni rasas ni colmadas
sal
pimienta blanca molida
nuez moscada

Lavar la coliflor y disponerla entera en la cubeta de la olla. Llenar con agua hasta cubrir la mitad de la coliflor. Añadir sal a gusto y programar menú arroz (8 minutos). Cuando termine, dejamos que despresurice sola, escurrimos el agua de cocción y pasamos la coliflor a una ensaladera, preferentemente en una sola pieza.

Para hacer la salsa, pelamos y picamos los ajos. Calentamos algo de aceite en un cacillo y ponemos los ajos a freir. Cuando estén dorados añadimos el harina y dejamos que se haga un poco. Añadimos entonces el caldo removiendo bien con las barillas. Sazonamos con las especias y sal a gusto y ponemos a hervir, removiendo suavemente. Cuando comience a hervir notaremos como espesa la salsa rápidamente. Bajamos el fuego y dejamos que espese durante 1 minuto o 2. Trituramos la salsa con la minipimer hasta que quede fina y listo.

Vertemos nuestra fina salsa sobre la paciente coliflor y servimos.

viernes, 7 de enero de 2011

HEMC#50: SOPA POBRE A LA IMPORTANCIA


Con esta receta participo en el evento del HEMC nº50, del que soy anfitriona, y que este mes dedicamos a SOPAS.

hemc 50 - sopas

Esta sopa tiene su historia. Hace unos años, 4, 5 ó 6, ví a Karlos Arguiñano hacer una sopa que me pareció deliciosa y con mucho mimo guardé la receta. Estaba tan entusiasmada que a los pocos días hasta me compré una sopera con sus cuencos a juego y todo, porque las otras dos soperas que tenía no me gustaban para esta sopa....... Pasaron las semanas, los meses, y varios años, sin hacer la sopa de Arguiñano, pero nunca me olvidé de ella.

Estas navidades mis invitados han tenido el honor de degustar ¡por fin! esta sopa, merecedores ellos de tan alto privilegio.

Sopera caliente en la mesa el día de Navidad. Cuencos vacíos, miradas expectantes. Una vez servida, el silencio se hizo en la mesa.

........

¡Nadie levantaba la nariz del tazón! "uhmmm", "ahhh", "schrrrl", era lo único que podía escucharse en casa. Finalmente, mi cuñada, valiente, fue capaz de dejar de comer un instante para decirme: "Está deliciosa".

Síiiiiiiiii, lo sabía, lo sabía, Karlos había dado en el clavo. Ha sido un éxito total: para mis invitados porque estaba deliciosa y para mí porque no me dió trabajo.

Esta es mi versión.

SOPA POBRE A LA IMPORTANCIA (receta original para curiosos aquí)
3/4 barra de pan de la víspera
½ kg. de almejas
100 gr. de jamón ibérico picadito
4 dientes de ajo
2 l. de caldo de verdura (yo el de Mercadonal, como lo llama mi hija)
aceite virgen extra
sal
2 Cucharadas de cilantro picado

Cortar el pan en rodajas finas y reservar. Se fríen los ajitos picados. Se añade el caldo de verduras y el jamón. Se pone a cocer y se añaden las almejas y el cilantro picado. Se deja cocer todo hasta que se abran las almejas. Se retira del fuego. Ponemos el pan cortado en la sopera. Vertemos la sopa y removemos bien. Servimos mejor en platos que en tazones.

Mi deseo: que con esta sopa el silencio también se haga en vuestras mesas. ;)

NOTAS: al llevar jamón esta sopa no lleva sal. El punto de sal dependerá de la marca de caldo que uséis y de la calidad del jamón. Únicamente rectificaremos el punto de sal al final, cuando las almejas ya estén abiertas: si estuviera demasiado sabrosa para vuestro gusto, no dudéis en añadir un vaso de agua.